Valorar la causa antes de elegir la solución
Si necesitas levantar la puerta para girar la llave o la manilla no recupera su posición, el origen puede estar en la alineación, el herraje o el mecanismo. Identificar la causa evita cambiar piezas que funcionan.
Qué información conviene preparar
Explica qué notas al abrir y al cerrar, desde qué lado sucede y si el fallo es continuo o intermitente. Deja de forzar la llave si flexiona o cuesta retirarla.
Cómo se plantea la intervención
La reparación se plantea cuando el estado de los componentes lo permite. Si hay desgaste importante o piezas dañadas, se explica la alternativa de sustitución antes de acordar el trabajo.
La disponibilidad, el desplazamiento y las condiciones del trabajo se confirman al atender la solicitud. Si hacen falta recambios, la elección se ajusta al sistema instalado.

